Básicos oh básicos amados míos

Abunda en youtube en blogs e instagrams de moda y como topic siempre vuelve a revisarse y saben qué, volverá y volverá. Hablemos una vez más de básicos y lo que nos es útil saber de ellos.

Los básicos dan armonía a un vestuario diario, permiten integrar de manera bonita prendas estampadas o de colores shock creando balance. También son muy útiles si queremos dar pleno protagonismo a una prenda o accesorio. Parece un tema fácil o aburrido a veces pero no nos engañemos, como todo, los básicos también tienen sus truquitos y no por simples es que de buenas a primeras nos van a dar todos sus beneficios caídos del cielo. Para sacarles jugo hay que ponerles un poquito de atención en elección y en uso, y voila, serán mágicos. Veamos, básico no es sinónimo de universal, las prendas de ésta categoría no son siempre las mismas, así que la idea de que debería funcionar siempre para todos, para todo… vayamos puliéndola un poco porque la verdad sea dicha no es tan así.

Las prendas básicas tienen ciertas características en común, son de tonos más bien neutros, no sólo blanco y negro, todas las tonalidades de visón (marrón grisaceo), tierra y marrones también pueden ir en ésta categoría, grises, blanco, manteca, jean especialmente los lavados más oscuros, luego cada temporada y tendencia puede sumar algún que otro tono como ser verdes secos, rosa viejo aunque en éstos casos se pierda un poco la idea de tono neutral que va con prácticamente cualquier otro color de la paleta. Donde podemos encontrar mayor variación de época en época es en los cortes que cambian con las modas. En el caso de pantalones el alto del tiro, o el ancho de las botamangas. Y también en las texturas y telas, pensemos por ejemplo en los sweter de hilo peludo, en el morley, o en telas más bien satinadas que no son tendencia ahora, pero qué seguramante en otro momento y de otra forma volverán.

Para elegir nuestros básicos hay una cuestión con la que todo inicia. ¿Que básicos necesitas para tu estilo de vida, tus actividades y qué cortes te favorecen y te resultan más prácticos y cómodos? ¿Que imagen te interesa lograr? Para inspirarse siempre se puede recurrir a pinterest o simplemente a google para ver ideas, prendas, colores, y podes hacer una lista o guardar capturas de imagen en alguna carpeta del celu, pero no termina ahí. Probablemente termines con una lista enorme de todas las hermosuras que la internet nos muestra a un click. Para darnos un poco de claridad y establecer prioridades de lo que vamos a comprar es útil llevar esa lista hasta nuestro placard y ver qué prendas tenemos y para usar con cuales prendas es que estamos pensando en incorporar esos básicos. Seguramente pasemos de una lista de 15 o 20 prendas o artículos a una de 6 esenciales que son los que más beneficios pueden darnos ya. Y ahí sí, manos a la obra.

Algunas características más de éstos bebés que tanto poder agregan a nuestro guardarropas. Suelen ser prendas lisas sin estampas ni agregados, cuando tienen patrones son más bien tenues (por ejemplo una tela escocesa en tonos grises o marrones). Tienen cortes y líneas que las hacen adaptables a varios estilos, pantalones chupin sin demasiados detalles, remeras sin volados ni flecos.

Si el pantalón es a la cintura o la remera tiene escote en V o redondo eso va a depender de lo que uno necesita o lo que a uno más le gusta usar. Algunos pueden decir que un básico es una camisa blanca, pero por tu estilo de vida, o tu gusto personal una camisa blanca puede no hacerte sentir nada, es más hasta puede ser incomoda, o todo lo contrario puede que te haga sentir una imagen profesional, pulida y ames usarlas con pollera, con jean, etc.

Un guardarropas útil y versátil no necesariamente tiene TODOS los cortes y TODOS los colores de prendas, sino que simplemente seleccionado a medida de quien va a usarlo se siente como un 10, con los colores que disfruta, con las prendas que le son funcionales, y de a poco abre nuevas maneras de pensar combinaciones, de crear estilos, y de sentirse siempre al top 😉

A medida que identifiques que básicos te son más útiles, podes incorporarlos en una cantidad que de facilidades a la hora de vestirte, pueden ser por ejemplo dos jean negros, dos remeras blancas de distinto calce, reme color crema, reme gris, sweter abierto gris, sweter abierto o cerrado color arena o suela, poleron blanco o crema, saco negro, saco marrón o gris por ejemplo.

Tener éstas prendas va a facilitar muchísimo usar un montón de otras prendas que tenemos y que los outfit se vean integrados y bonitos. Siempre adaptado al presupuesto de lo que cada uno puede gastar, sugiero que sean prendas de buena calidad, no necesariamente de alguna marca sino que veamos que la tela o hilo esten buenos y vayan a durar con los lavados, porque si están bien elegidas para nuestro cuerpo y gusto vamos usarlas bastante con lo cual su durabilidad se va a poner en juego.

Sin más chachara paso a dejarles fotitos de distintas prendas básicas posibles para ésta época del año fría aquí en Argentina para inspirarles. (las imágenes utilizadas no son de autoría de éste sitio)

Hoja de trabajo: identificador de estilo

(la imagen es a modo de inspiración y no es de autoría de éste sitio)

Nuestro estilo personal puede ser todo un descubrimiento y una obra de arte. Hoy veamos qué podemos hacer para sacar a la luz lo que nuestro gusto y elecciones tienen que enseñarnos de nosotres mismes.

Empecemos con esta herramienta para definir cómo podría ser tu colección personal. Estás preguntas no tienen como objetivo tomar decisiones inmediatas. Sino explorar la imagen actual que tenemos y esto va a darnos claridad sobre cuales podrían ser los cambios que necesitamos, o que tipo de prendas nos hacen falta para la imagen a la que quisiéramos llegar. El identificador de estilo. 

Que prenda de la parte de abajo usas más (efectivamente, no lo que te gustaría sino que tenes y de hecho usas)? (Tener en cuenta comodidad y estilo de vida, actividades que llevas en la semana) 

Jean oscuro, jean claro, Joggin, Falda, Pantalón tipo gabardina elastizada, Calza negra podrían ser ejemplos. 

Cuantas de éstas prendas tenes en el placard? En que colores? 

Cuales prendas de abajo te gustaría usar más? En que color? Para usar donde en que actividades? Para usar con cuales otras prendas que tenés?

Puede pasar por ejemplo que te interese tener más looks con jean, pero en las actividades diarias pases mucho tiempo sentada con lo cual a veces un jean no es del todo cómodo y terminas usando más calzas o pantalones sueltos. En éste caso hay dos caminos que se pueden tomar, no son excluyentes uno de otro. Uno es investigar en google o pinterest como dar estilo a esas prendas que efectivamente estás usando más, con que otras prendas combinarlas, y desarrollar estilo sobre las prendas que ya estás usando, en relación con las necesidades de comodidad actual. Ésto quizás te lleve a querer adquirir alguna otra prenda más del mismo tipo en mejor calidad y sacarle más provecho. Una prenda que muchas mujeres usan por ejemplo es la calza negra, la tendencia es comprar alguna de algodón o lycra común. Puede resultar práctico, si es una prenda que se usa mucho, y dentro del presupuesto personal posible, tener una de buena calidad, tela y costuras. El otro camino para la prenda que querríamos usar más sería en éste ejemplo ver que jean tenemos y cuales podrían ser más cómodos para el uso que queremos darle. Si no tenemos ninguno que se adapte realmente, pensar quizás en invertir en uno que pueda servir para ésta y varias actividades. En el caso del jean mientras más oscuro y con menos roturas más adaptable es a varios estilos. No quiere decir que tenga que se aburrido, para nada, con un corte moderno, que te haga sentir súper, ese sería un 10.

Pasemos a los pies. Que tipo de calzado te resulta más práctico y se adapta mejor a tus actividades? 

Cuantos de éstos tipos de calzado tenes? 

Podes usarlos con las partes de abajo que mencionaste antes? De no ser así que calzado necesitas para usar con esas prendas? 

Que tipo de medias y en que colores necesitas para poder usarlos juntos? Cuanto de esto tenes disponible? (*Para evitar ocupar lugar muerto se recomienda tener unas 6/10 prendas de ropa interior de buena calidad en cada categoría y reemplazarlas cada 6 meses, es sólo una idea, cada uno vera si le resultaría práctico)

Prendas de día y prendas de noche? Pero que idea más pasada de moda.

(la imagen es de inspiración y no es de autoría de éste sitio)

El estilo personal no se deja colgado cuando se va a trabajar, o cuando se va a cursar, o al gimnasio o cuando se va al super, el estilo viene con uno a donde uno va. Derribemos el mito de tener prendas que sólo podemos sacar en ciertos momentos del día.

Para sumar versatilidad a nuestra colección personal es interesante poder incorporar prendas que puedan ser usadas en distintas ocasiones, que a la hora de comprar una prenda no se defina tanto si el uso es el día o la noche sino cuanto tiene que ver con el estilo que queremos, cual es el corte que nos favorece y hace sentir bien, elevadas, y nos conecta con belleza y placer estético. Que sea en la combinación, en la composición donde les demos el toque formal, noche, día, relajado, evento, etc.

Veamos algunas ideas para poner en práctica a la hora de usar y de comprar prendas. Una remera de satén que es una tela asociada al ámbito fiesta o noche, o con apliques con brillos, puede combinarse con un pantalón de gabardina, campera de jean, zapatillas, accesorios pequeños y dar un aspecto super fashion a un outfit. Éste recurso de usar prendas «de noche» es útil también para darle nueva vida a esas prendas que ya nos cansamos de usar en salidas de fin de semana y fiestas, o que eran para esas ocasiones o actividades que frecuentábamos más pero que en la agenda actual no tienen mucha relevancia, con lo cual sean divinas y todo no estamos usando y quedaron fuera de circulación.

Mismo concepto para los accesorios «de fiesta», collares con pedrería o aros de muchos colores o imponentes metálicos quedan hermosisimos combinados con prendas casuales, jean, remera, botas, o zapas, uñas pintadas campera de jean o simil cuero, o incluso campera bomber, y se logra un look fashionista x1000.

El proceso también puede ser a la inversa, llevar prendas que eran pensadas como prendas «de día» a los look de noche dan como resultado outfits super bellos. Una remera de algodón con estampa puede usarse con una pollera con brillos o metalizada, con patrones colorida, con stilettos altos y chaqueta de línea y dar un aire de pasarella. O con pantalón negro en acabado satinado, sandalias y aros mediano o grandes. Casi cualquier conjunto «de día» puede volverse un look de noche con los zapatos adecuados y los accesorios de aire glam que den cohesion a la imagen.

Para inspirarnos a dar movilidad a algunas prendas y accesorios es útil poder tenerlos a la vista. Los accesorios por ejemplo juegan un papel muy importante en el mundo fashion y sin embargo en la vida cotidiana los tenemos en halajeros o cajoncitos o cajitas escondidos en algún rincón que hacen que sea lógicamente imposible que los tengamos en cuenta a la hora de vestirnos diariamente o que nos surja una inspiración en el momento para usarlos. En el placard o en algún modular podríamos tener un sector con los accesorios exhibidos para nosotres mismes. Los exhibidores para collares y pulseras como los que se ven en vidrieras de joyerías no son tan caros ni tampoco una locura si tenemos gran cantidad de accesorios que llevan años en cajones sin ver la luz. Como un inicio simplemente ponerlos extendidos sobre algún pañuelo en un sector de un estante puede hacer el trabajo más que bien, y poco a poco, por el hecho de verlos, se nos irán incorporando cómo posibilidades sin hacer ningún esfuerzo en pensar o recordar que tenemos y que no.

Para buscar ideas e ir rompiendo con éste esquema internet es una gran aliado. Buscando como hacer de un vestido elegante, o de un traje un look urbano por ejemplo se pueden ver mil ideas.

A crear de ha dicho!

La organización hace a la empresa y cómo ésto nos sirve para nuestro guardarropas

(la imagen es a modo de inspiración y no es de autoría de éste sitio)

Hay varios métodos para llevar adelante una «edición del guardarropas». Editar el guardarropas es una gran herramienta para identificar el estilo personal. Técnicas hay muchas, desde la conocida marie kondo que implica sacar todo, absolutamente todo del placard apilarlo en la cama y seleccionar las prendas de a una, o las que tienen algún tipo de propuesta funcional como la del proyecto 333 que propone vaciar un espacio en el placard y poner en el 33 prendas seleccionadas que funcionan como capsula (ésta parece interesante pero a fines prácticos puede ser un poco engorrosa de llevar adelante si no se tiene identificado un estilo propio, en lo personal me parece más bien una herramienta de descubrimiento más que resultados inmediatos en un comienzo), hasta un sin número de tips de organización de todo tipo en la biblioteca universal de internet. 

Adelante mis valientes y manos a la obra.

Para arrancar poder ir por sectores del placard, uno por vez. Puede ser un par de horas con unos mates o un té. Si encontrás el envión y terminas yendo por todo bienvenido sea, pero no es estrictamente necesario. Además a medida que vayas conociéndote puede que tengas la necesidad de volver a repasar ciertas partes. Puede que haya prendas que descartes, que luego vuelvas a traer ,y que en un corto tiempo vuelvas a descartar (historia real). Será como deba ser, lo importante es que te sientas bien en el proceso.

Veamos un posible modo de llevar adelante éste organización/edición.

Una selección previa a ésta que voy a pasar a describir es la que divide prendas de invierno de las de verano. Muchos lugares, como la ciudad en la que vivo, no tienen a éstas temporadas tan marcadas, puede hacer calor un día o varios de invierno, o haber algún día de verano que sea fresco. En principio puede ser útil poner en bolsas gruesas y transparentes (ésto es práctico para poder encontrarlas o saber que hay en lo que guardamos) las prendas que sean muy marcadamente de la temporada que no necesitamos (medias de lana, poleras, ese sweter tejido que trajimos del norte, el saco largo de paño, o el vestidito solero de tela super liviana, las bikinis, el short ultra corto, el palazo super livianito) y guardarlos para cuando sea su época y las necesitemos. Lo demás probablemente lo podamos ir adaptando a las temperaturas ya sea con alguna calza termina debajo o con prendas livianas dependiendo de lo que haga falta. Podríamos pensar que son prendas de media estación. Todo lo que es camperas de grosor medio, jeans, etc. Una vez dividido ésto vamos a lo que sigue. 

Para organizar hay que tener categorías, los sectores que sugiero son. Sector de ropa de casa, esa que te podes poner para limpiar, para jugar con las mascotas tranquilamente (pero de ser necesario bajar al kiosko a comprar algo o si hay una emergencia y tenes que salir corriendo no seas la fashionista con casa de herrero cuchillo de palo) ¿Cual es el sentido de ésta última observación? No tiene en verdad que ver con una mirada ajena sino con que cuando no estamos con gente no estamos solos sino con nosotros mismos. Así que mi sugerencia sería que en ésta categoría podamos tener prendas como por ejemplos las que muchas veces no ven la calle porque quedan en segundo plano ante otras, porque no nos parecen tan lindas o no nos provocan demasiado para salir pero que podrían hacernos sentir bien y ser practicas y lindas de llevar en casa, también algún pijama que nos guste, o prendas que no son de todo bellas pero que son cómodos calentitas, o de una tela que confortable. Podemos poner en éste sector también prendas que van a estar en la recta final antes de abandonar definitivamente nuestra colección personal, y que ya nos dieron más que un buen servicio. Que se vayan en la gloria y con nuestras gracias. 

Ropa interior. Un modo práctico es tenerla en una caja del tipo bandeja (Marie Kondo style). Christie Russel asesora de imagen dice que la ropa interior es mejor tenerla en poca cantidad y en lo posible de buena tela, cómoda, y reemplazar las piezas cada 3 o 4 meses. Como muchos de nosotros solemos tener bastante más que eso y por la cantidad no necesitamos reemplazarlo en tan corto tiempo, mi sugerencia es seleccionar 10 de cada categoría (bombacha, pares de medias, calzoncillos) en el caso de corpiños unos 4 es suficiente. Y acomodarlos en una bandeja que puede ir dentro de algún cajón o sobre algún estante del placard que nos quede a mano. Estás prendas las movemos mucho así que es necesario que nos sean accesibles y que las podamos ver bien cuando las elegimos para poder descartar las que hayan llegado al final de su carrera por nuestros cuerpos tallados a mano. Tenerlas en un cajón donde no se ve que hay al fondo no sólo no es práctico sino que es un desperdicio de espacio. Las demás prendas que no queden en esa selección pueden ponerse en una caja donde buscar cuando llega el momento de sustituir alguna pieza de nuestra bandeja de uso diario. 

Ropa de gimnasia. Si entrenamos o hacemos alguna actividad física esas prendas van a ir en un cajón o sección a parte, si hay ropa interior específica para ese uso ponerla también en ese mismo lugar podría sernos útil para tener todo lo que hace falta a mano y rápido cuando lo necesitamos. 

Para quienes usan ropa de trabajo y no quieren mezclar esas prendas con otra ropa es útil hacer lo mismo que con la categoría anterior. Ponerle en un sector junto con la ropa interior que es necesaria para usar con esas prendas, eso va a ahorrar tiempo y energía a la hora de vestirse cada día. 

En éste punto me permito hacer una acotación respecto de ésta categoría, salvando las distancias de que algunas actividades laborales permiten menos versatilidad que otras, que hay lugares donde hay uniforme y hay que adaptarse a éstos, y también esta la cuestión de que a uno a veces no le puede cerrar del todo invertir en prendas que van a ser para trabajar. Mi mirada respecto del atuendo del trabajo es que tiene que encontrarte a gusto con vos misme. Trabajar es parte de nuestra vida, una parte importante considerando que gran parte del día casi todos los días de la semana nos encuentran en ese lugar, eso se traduce en que si estamos vestidos en una forma que no nos hace sentir nosotros, que no expresa algo de nosotros, que no nos resulta cómodo o bello eso se traduce en que gran parte del día estamos o diciendonos algo negativo o simplemente no teniendo nada bueno que decirnos de nuestro aspecto. El punto es que vale la pena hacer de nuestra ropa de trabajo algo que nos haga sentir bien, modificando lo que haya que modificar o simplemente agregando los accesorios que le pongan nuestra marca propia. 

Ropa de salir. Ésta categoría no es del todo relevante para mi porque por momentos me parece más limitante que lo que nos posibilita, condiciona las prendas a sólo ciertos momentos y parte de desarrollar un estilo personal tiene que ver con sentirnos lindos y pulidos en todo momento, que una prenda se pueda usar para el día o para la noche lo vamos a definir con cómo armamos un conjunto y con que accesorios, peinado y detalles finales lo definimos en cada caso. Sólo separaría en todo caso algunas puntuales para ocasiones super formales que requieran ropa que tenga aspecto nuevo e impecable.

Todas las demás prendas que no entran en ropa de casa, ropa de entrenar, y en el caso del que la tuviese, ropa de trabajo, van a dividirse por tipo, es decir remeras por un lado, camperas por otro, pantalones por otro, faldas por otro, sweters and so on. Y dentro de cada sección por color o por estilo, lo que te resulte más práctico. Por ejemplo las remeras de tela más elegante, las más hippie, o que tiene estampa o detalles, lo que es liso. Las remeras que puedan colgarse para que no se arruguen y darles mayor visibilidad. Si separamos por color nos vamos a encontrar con que hay colores que elegimos más que otros, sin quizás haberlo hecho a propósito. 

Algo que podemos hacer a modo de edición es a medida que acomodamos pasar cada prenda por éstas preguntas. Me gusta como me queda? Me favorece? Me siento bien usándola? Es de mi talle? Debería ser mas grande o mas chica? Si tiene que ser más chica, estoy dispuesta a invertir tiempo y dinero en llevarla a modificar? 

Si no pasa por éstos filtros podemos a ponerla en una caja y apartarlas en principio a modo de quitar bloqueos que inconscientemente ocurren con ellas ahí, pero no hace falta desecharlas, de hecho diría que no es la idea que se vayan definitivamente de entrada. Como ejemplo podría mencionar algo que vi en mi propia edición. Me encontré con varias remeras bordadas, con flores, o con estampas tipo hindú, que si bien me encantaban pasando los días veía que no las elegía ni para ir a trabajar, ni para salir. Y pensando en descartarlas porque realmente no era mi estilo para salir, encontré donde sí me encantaría usarlas, en casa :). Ésto no necesariamente va a ser lo que le ocurra a otra persona pero el punto es, que no panda el cunico, apartar algunas prendas puede dar conciencia del uso que damos o no a éstas y al espacio que ocupamos con ropa que realmente usamos y el espacio con otras que no. Guardar las cantidades de ropa que no usamos también nos puede servir para, cada tanto, ir de compras en nuestro propio stock.

Una idea más. Pasar por éstas preguntas de detector de estilo. Que colores se repiten más en mis partes de arriba? Como me siento con éstos colores? Siento que me favorecen? Que otros colores sumaría? En que tipo de prendas? Que tipo de prendas tengo en más cantidad? Prendas de algodón o más bien prendas en telas más delicadas, gasa, seda, con brillo. Tengo más cantidad de prendas lisas o estampadas? 

Éstas preguntas y proceso no tienen como objetivo tomar decisiones inmediatamente, son simplemente para darnos ideas que quedarán alrededor de nuestras prendas para conocernos, ver que hay en nuestro estilo o hacia donde nos gustaría llevarlo. 

No hay recetas infalibles, ni que le funcionen a todo mundo. Espero que alguna de éstas haya sido útil y a ver que descubrimos…

Pequeños cambios, grandes transformaciones.

Esos ajustes que lo cambian todo. Hacer de tu guardarropas algo práctico y viable puede ser muchísimo más fácil con solo hacer algunos ajustes. Vamos a repasar una lista de esos cambios o extras que cambian el juego de lo que tenes. 

Modificar prendas. Muchas prendas terminan sin usarse porque no nos calzan como nos gustaría, es importante tomar una desicion con que hacemos con esas prendas, camisas que nos quedan con hombros caídos, sacos que nos quedan grandes en la espalda y dan una imagen de bolsa, pantalones que son largos más allá de la línea del tobillo y terminan como acordeón sobre el zapato terminan arruinando a veces más a veces menos la vista general de lo que tenemos puesto. Una imagen que arroje un pensamiento negativo sobre nosotros mismos no vale la pena sostenerla así que, en principio vamos a sacar éstas prendas del placard para no usarlas por algunas semanas, luego de éste tiempo que sirve para darnos conciencia de cómo se siente sólo usar prendas que de hecho nos calzan como nos gusta podemos volver a mirar éstas prendas y pensar si decidimos si vale la pena mantenerlas y si los cambios que esa prenda necesitaría son posibles y podemos y queremos, entonces llevarla a arreglar o si realmente no te hace sentir cosas lindas o positivas, lo mejor es que sigan camino, o donarse o darsela a alguna amiga o porque no llevar al roperito o alguna feria a vender para recibir algunos pesos por su partida, el foco para dejar ir prendas es que a la larga el objetivo es tener en el placard cosas que nos sean realmente útiles y nos hagan sentir un 10, es un camino que poco a poco se va a ir armando, sobre la marcha de lo que hacemos todos los días lo vamos a ir encontrando. 

Plantillas de buena calidad. Estos artículos que encontramos no en el super sino en las casas de ortopedia y de artículos especializados pueden hacer de los pasos algo nuevo. Hay de distintos tipos, las de silicona son muy cómodas pero hay que tener en cuenta que agregan peso a un calzado, así que podrían ir más bien en zapatillas o calzados que son en sí livianos para no agregar un peso molesto en los pies. Las de combinación de tela y materiales flexibles para el arco suelen venir con la parte de abajo autoadhesiva, podrían ponerse sin sacarle el papel para poder irlas cambiando de calzado aunque con el uso ese papel muchas veces termina corriendose y quedan pegadas en el calzado (eligen solitas en que calzado quedarse ja). Son livianas, muy cómodas y suelen ser más accesibles que las de silicona. Y hay toda clase de medias suelas, taloneras, plantillas pequeñitas para agregar confort en el apoyo del metatarso en zapatos de taco. Es cuestión de analizar y también de probar lo que nos va funcionando. Recomiendo ir a algun local, mirar, ver precios y después pensar que podría servirte en principio. Puede pasar que una vez dentro del local te quieras llevar todo. Mi sugerencia sería priorizar. En esos dos o tres calzados que más usas que podría sumar confort? O en ese par que queres usar (y que te propones usar en los próximos días para alguna ocasión) que podría sumar confort. A partir de allí será un camino de descubrir e ir conociendo con tiempo y amor a los piecitos.

Plancha a vapor. Son artículos que se usan ampliamente en tintorerías o locales de ropa y también vienen en versiones caseras de mano. Phillips tiene una por ejemplo. Si bien ya no es una costumbre planchar como se hacía en otra época lo interesante de usar una de éstas es que acondiciona las telas, mata ácaros, puede ponersele unas gotitas de perfumina al agua y dar asi además de suavidad y acondicionamiento a las telas aroma y frescura. Calientan rápido con lo cual podes cargar el deposito entero (que no suele ser muy grande) y en un rato que te tomes para acomodar darle una repasada de amor a todo un sector del placard que precise refrescarse.. 

De la misma forma si tenes mascotas y tenes aspiradora podes tomarte un rato y usar el cepillo para espacios pequeños que suelen traer para repasar tus tapados de paño o la ropa negra en general que por más que la cuidemos suelen pegarsele los pelitos de nuestras bendiciones. 

Éste próximo tip es para la temporada de invierno. En ésta temporada sobre todo en los días más fríos nos pasa más de una vez de terminar cual muñeco de michelin con prendas de distintos grosores que no calzan unas  con otras pero en el apuro o en la necesidad de abrigarnos terminamos encimando y saliendo cual equeco . Para darnos calor y confort puede ser útil tener dos o 3 juegos de camiseta y calza térmicas de buena calidad, negros o de color piel. Creo q es mas práctico tener pocos y de buena calidad en lugar de tener mucho y menos durable, que muchas veces se terminan deformando, o pierden el color o se rasgan y cómo no vamos a tirarlos a la primera terminamos usando todas éstas prendas con defectos, arrastrandolos y perdiendo en parte el objetivo de usarlas que era que nos sean cómodas y nos den una mejor experiencia. Mi sugerencia es cortar por lo sano, armar dos o 3 juegos de éstas prendas, para tenerlas junto con la ropa interior y poder usarlas cada mañana debajo de lo que vayamos a elegir. Es cierto que las remeras no vienen en una gran variedad más que blanca y negra manga larga y cuello redondo, al menos el modelo de cocot que es de las más conocidas aquí en argentina. Pero sirve al propósito y siempre se puede en el caso de que le erremos al cálculo o el friometro interno nos haya dado alarma cuando nos vestimos y a lo largo del dia la temperatura suba mucho, ir a algún baño, sacarnosla y volvernos con la térmica en la cartera o mochila cual noche de boliche con ajustes de atuendo 😉 En otras regiones he visto que estas remes vienen en mangas largas o cortas y con escote redondo cerrado o mas abierto y en varios tonos piel de distintas intensidades. Si conocen alguna de éstas y lo quieren compartir en comentarios, más que agradecida. Para calzas el modelo 424 de la misma marca a mi me ha gustado mucho y me parece muy cómoda y calentita.

Tenés algún tip personal que sea un infaltable para vos?

Guía super work para la creación fashion personal: «No tengo nada que ponerme» y otro males.

(la imagen es a modo de ilustración y no es de autoria de éste medio)


Damos vueltas mirando una y otra vez las mismas perchas, las mismas pilas, o nos vestimos en automático y llega un momento en bien podríamos ser la misma que fuimos hace un año, vestirnos se vuelve un momento de repetición o directamente de frustración más que de disfrute personal y ni siquiera imaginar que se vuelva una tarea divertida o creativa. Vestirnos, aunque no nos demos cuenta, puede predisponernos el humor para encarar el día . Hoy les cuento de que maneras darle oxígeno al placard y con él a nuestros pensamientos, porque sí, sentirnos meh respécto de lo que nos vamos a poner se asienta en nuestra idea de nosotres mismes y es algo que ni más ni menos perjudica nuestra autopercepción y autoestima. Les traigo hoy un proceso de edición de placard que es el que suele hacerse cuando llaman a un asesor de imagen. Va a llevar algunas tareas, pero de a poco, con amor, un rato con música, que no sea el momento en que tenemos que vestirnos para salir, sino alguno en la semana para hacer éstas tareas, va a hacer que nuestro guardarropas se vaya transformando de un montón de prendas a una colección personalizada.

Veamos entonces qué tenemos, y qué podemos hacer con eso. Para que vestirnos sea ni más ni menos que amarnos.

El síndrome de «no tengo nada que ponerme» es resultado de dos grandes factores y un tercero que vale la pena mencionar.


El primero es la cantidad de espacio muerto que se ocupa en el placard con prendas que no se usan por varios motivos (A son incómodas, son de un talle muy grande o muy chico, B las compramos para salir del paso y en realidad no nos gustan tanto, o nos las regalaron pero podrían ir en la categoría anterior, no nos gustan tanto o no son de nuestro talle, C son parte de un estilo que teníamos pero no usamos hace mil años porque no cuadra del todo con la persona que somos hoy día o las actividades que tenemos actualmente, D en la percha no parecen tan malas pero por algún motivo cada vez que la probamos no nos convence como se ven y vuelven a la colgarse dejadas de lado por otras que nos gustan más o que siempre preferimos.)
Para abordar éste aspecto lo primero es empezar a sacar cada prenda, mirarla y pensar si podría ir en alguna de éstas categorías (parece mucho trabajo pero no es necesario hacerlo todo de una, podes hacer un día remeras, algún otro día pantalones, en otro momento algún cajón) de ser así las vamos a sacar y ponerlas ya sea en una caja o en otro lado, fuera del placard. No necesariamente implica que vamos a deshacernos de ellas inmediatamente, pero en principio es importante sacarlas porque ofician de bloqueos en nuestra atención cada vez que estamos eligiendo que ponernos. Apartándolas lo que hacemos es sacar éstos bloqueos. Veremos luego, si vuelven, cómo las vamos a reincorporar y para qué. (Como guía el objetivo es ir dejando las prendas dmque nos saquen un «me encanta ésto, me resulta super cómodo y amo usarlo, me gusta como me queda, como se siente la tela, me veo al espejo y me gusta, me hace sentir segura, me parece super fashion, tiene que ver con lo que me gusta mostrar, etc… se va entendiendo la idea general.)


El segundo factor es que hay prendas que nos gustan, en calce, en color, pero no quedan del todo bien con las otras prendas que tenemos para usar o que nos gusta usar. Cuando nos encontramos con éstas prendas vamos a seleccionarlas en un lugar a parte, puede ser en otra caja o en otra sección del placard, porque para volver a ponerlas junto con las prendas que usamos más seguido va a ser necesario analizar e incorporar prendas básicas que nos permitan que cuando las miramos sean una opción viable y no pensemos «ay si que linda pero con que la uso?» y terminan siendo un bloqueo más (ver artículo sobre básicos). Incorporar básicos que hagan que tanto esas como las que ya tenemos puedan ser prendas integradas en un atuendo que se vea pulido, fashion, que combine y que por supuesto sea cómodo y tenga que ver con nuestro estilo de vida es algo que al final de ésta «edición de nuestro guardarropas» vamos a poder pensar con más claridad. Los básicos que te sirvan van a tener que ver con tu estilo y actividades, con lo cual su elección es personalizada si bien tienen en común más o menos ciertas características, son de colores neutros o clásicos, tienen cortes que permiten adaptarlos a varios estilos y varias prendas. Otro muy buen beneficio para nosotros y para el planeta de un básico bien elegido y de buena calidad es que nos da muchas más ganas de usarlo y sirve por mucho tiempo con lo cual es parte de un modo sostenible se usar la moda.


El camino para encontrar el estilo propio es maravilloso, así que tranquilos, tiene que ser disfrutado por nosotros, hecho pasito a pasito sobre la marcha de lo que ya estamos acostumbrados a hacer para vestirnos cada día y vamos a ir llegando a distintos puertos hasta encontrar sentirnos en casa, donde las sensaciones del cuerpo, los colores y formas ante nuestros ojos nos muestran manifestando lo que sentimos por dentro que queremos ser. Estilo y marca personal, como cada uno la disfruta y nadie más.


El tercer factor que es necesario mencionar es identificar cuales prendas no estan del todo en condiciones que hacen que alguna que otra vez las tengamos que dejar de lado, pero que siguen ocupando lugar en el placard y en el tiempo cuando buscamos que ponernos.

Éstas prendas son las prendas blancas que tienen manchas, las que tienen costuras torcidas por el uso o porque no fueron de buena calidad, las telas con bolitas o con aspecto de que sus días de gloria fueron otros, las que tienen más de una costura saltada, los colores que no se ven vivaces y están más para usar para limpiar un mueble que para salir a tomar algo, esas tienen que apartarse y ya sea puestas en un sector exclusivo para usar en casa en las horas de limpieza y o para que nuestra mascota se nos duerma encima sin problemas o porque no, pasar a la categoría de trapito para limpiar o donarse según el estado. Su viaje tiene que ser otro.

Luego de apartar las prendas que identificamos que no usamos por distintos motivos, con el pasar de los días usando el placard sin ellas, probablemente nos vayamos encontrando con cuales son las necesidades que tenemos, que tipo de prendas. Se irá figurando un objetivo. El espacio físico y visual van a abrir espacio mental.

A un mes de no tenerlas a mano se puede repasar lo que fue apartado. Éste tiempo va a servir para notar, si te hicieron falta, si las extrañaste, o si pensar en la sensación de volver a tenerlas puestas no se te mueve un pelo. Entonces podes decidir, si vuelven con qué las usarías, en que momentos, y sino no vuelven si se van a donar, regalar a alguien o llevar a vender a alguna feria o casa de ropa usada. Aquí dejo igualmente esta idea. Si tenés espacio (fuera del placard) donde puedas guardar reliquias que funcione cómo depósito, podrías guardarte las mejores prendas que quizás no se usen ahora pero que te encanten y estén en muy buenas condiciones con lo cual en un futuro si se vuelven a usar podrían llegar a servirte. De esa manera se puede conservar algo que te encanta pero no estaría siendo práctico tener actualmente en un espacio diario y es un modo sostenible de vivir y usar la moda. Por otro lado quizás la idea de que una prenda que quizás esté nueva no pueda recuperarse en valor sea algo que haga que nos apeguemos a ella siendo en verdad algo que nunca te dio demasiado amor y no te parece un 10, pero creeme que en ese caso es mejor ocupar el espacio de esa prenda con algo que realmente ames y te sientas de verdad a gusto. Si sentís apego al momento de descartar, la idea de ocupar ese espacio en el futuro con algo mucho más halagador para tu cuerpo y tu estilo pueden ayudarte a dejarla ir. Retener algo sólo porque se gastó dinero en eso y que no da real felicidad es quedarse pegado a peso muerto, no sirve ni al espacio físico, ni a lo energético, ni a lo emocional, y es muy beneficioso decirle adiós.

Estos pasos de edición de un guardarropas son una sugerencia que espero puedan serte de utilidad y te den una experiencia más armoniosa con tus prendas y espacio. No son reglas grabadas en piedra sino ideas que podes tomar si sentís que podrían serte útiles.


El tiempo es importante, lo que tenemos a la vista ocupa nuestro tiempo y atención, y genera juicios inconscientes (esto es particularmente notorio en mujeres que por cuestiones culturales tenemos un montón de autojuicios negativos programados que nos arrojamos encima sin siquiera darnos cuenta). Aunque no lo percibamos ocupar nuestra vista con un montón de prendas que no nos dan ganas de usar o no nos entran o quedan grandes o en verdad no disfrutamos usar es un gran motivo por el que terminamos bloqueados sin ver posibilidades y terminamos en el «no sé que ponerme» o simplemente en aburrimiento. El trabajo de encontrar nuestro estilo va a darnos de a poco facilidad, va a sacar esos bloqueos que tenemos en frente (al removerlos con el paso de los días vestirse va a fluir más libremente) y nos va a permitir creatividad, tranquilidad y vestirnos divirtiéndonos y no pensando un puñado de cosas negativas respecto de nosotros mismos, que no me queda bien, que no se me bien, que tengo aspecto común y bla bla, ninguna de esas cosas son ni ciertas ni necesitamos escucharlas para avanzar.

Sean felices, que se merecen eso y más.